PARIS, Francia.- La edición de este mes de la publicación "Vogue Cadeaux" desató una fuerte polémica en Francia. La revista incluyó fotos de tres modelos infantiles de siete años, Thylane, Lea y Prune, maquilladas, peinadas y posando como mujeres adultas.

Este juego de hijas que deciden robar la ropa a sus madres y pintarse, aparentando ser unas elegantes damitas, sucedió siempre. Sin embargo, muchos entienden que esta producción cruzó un límite con poses forzadas, escotes, tacos y ceñidos vestidos de "mujer fatal".

Los responsables del escándalo -la redactora jefa de moda, Carine Roitfeld, y el diseñador Tom Ford, invitado como director en este número de "Vogue Cadeaux"- sufrieron las consecuencias. De hecho, la empleada ya ha sido despedida. El número se agotó en pocos días y generó un revuelo mediático mayúsculo, con artículos incendiarios que hablan de pedofilia. (Especial)